Mis nervios no para de hacerme las siguientes preguntas: ¿Qué le pasa a la gente?, ¿Qué les pasa a las cosas? ¿Esto es normal...o...me enteré de cómo son las cosas demasiado tarde para aceptarlo?
Un "Así son las cosas y así se las hemos contado" no hubiera estado mal hace algún tiempo.
Seguro que os habeis dado cuenta, porque no sereis tan tardíos como yo para esto, de que algo raro pasa...y no huele nada bien.
Tu vas conduciendo por una carretera secundaria felizmente y, sin posibilidad de adelantar, te topas con un coche tortuga. Después de varios minutos a la espera de obtener visibilidad suficiente para realizar un adelantamiento seguro, se presenta la oportunidad, y sin peligro (q no es poco). Avisas al conductor del coche tortuga mediante el intermitente izquierdo de tu intención de adelantar. El conductor del coche tortuga te indica con su intermitente derecho que puedes pasar tranquilamente...y en una fracción de segundo, el conductor del coche tortuga se convierte en un psicópata asesino con el agravante de nocturnidad y (creo) premeditación cuando te dispones a adelantarle e intenta echarte fuera de la carretera girando el volante bruscamente contra ti!!! La alebosía la aporté yo, porque despues de adelantarle a duras penas y de que se me quitara el miedo a morir descargué toda mi colección de insultos y cagamentos en esa calva que se adivinaba por el reflejo de la única farola existente en la carretera. Pobrecito mi espejo retrovisor, lo que ha tenido que aguantar mientras miraba en él el reflejo de la calva del conductor psicópata del coche tortuga.
Otro día, tienes que aguantar que una cajera de un supermercado se ria de tu madre a la cara por defender su sitio en la cola frente a una señora que sin razón alguna mantenía que el sitio era suyo (¿pero de dónde sale usted señora?), o que unos gitanos le peguen un tortazo a una niña pequeña para quitarle los cacahuetes (la niña pequeña era yo, y ellos eran más pequeños), o tener que aguantar insultos de los vecinos de al lado por el ruido que has echo a las 4 de la mañana, cuando tú, a las 4 de la mañana, naturalmente, estabas durmiendo, o escuchar los continuos cotilleos sin sentido de las viejas en el portal que ni siquiera saben de quién están malhablando, hasta que hablan de ti, y entonces...ay! entonces sí que se enteran de quién estaban hablando... o que vayas a una escuela de pago a que te enseñen una profesión (la única que te gusta) y cuando ya has adquirido el suficiente nivel como para ser competencia para el profesor te ofrezca cada día una guerra psicológica para que te pires y no le amargues la existencia pensando que tú puedes vender más que él, e intentando convencerte de que esto que quieres hacer no tiene ningún futuro (¿ y tú, zoquete... no me digas que trabajas por amor al arte!!!?).
Cosas como éstas, compañeros, os habrán pasado a vosotros también, y vuestros nervios lo habrán sufrido.
Pero no vale echar la culpa a los demás, porque si reflexionais un poquito, seguramente alguien alguna vez ha tenido que aguantar un mal día tuyo, un despiste, una mala acción, una neura o una mirada que por muy enfadada que le pareciera al que te mira, en realidad es que solo te molestaba el sol...
Con el tiempo, todo tiende a volverse más feo, incluso alguien que suele ser feliz y amable, pero que el roce con la mala gente (o con la gente normal en un día malo) se vuelve...se vuelve como ellos.
Todos tenemos la culpa de que todos tengan la culpa.
Todo tiene su "¿por qué...?", pero no todo tiene su "porque..."
Besitosssss
miércoles, 31 de enero de 2007
martes, 30 de enero de 2007
De parte de mi sueño
Mi sueño se empeña en ser el primero en dar su opinión. buufff, qué tarde, dice, ¿Cómo se te ocurre hacerte un blog a estas horas?? Siempre me tienes esperando hasta que te vas a dormir.
Tranquilo, sueño, tranquilo...
Mi sueño os propone una pregunta: ¿porqué nos molestamos en intentar soñar con algo en concreto para pasar una buena noche...si nunca lo conseguimos? (yo por lo menos). La última vez que intenté soñar algo en concreto, mi sueño tuvo que intervenir y premiarme con uno de esos sueños retorcidos imposibles de explicar a nadie que no tenga paciencia como para escucharte 15 minutos. Todos se van cuando los cuento. A mi me hace gracia, porque huyen, corren, se alejan o ponen la tele. Jajaja, mientras yo me quedo ahí, con la emoción de haber volado como un pajaro, de haber viajado a ver una casa en concreto, de haber entrado en ella y pasearme por sus pasillos como si fuera mia..., o intentando explicar aquella vez que en sueños, me ejecutaron en camara de gas, por inyección letal y por electrocutamiento. Todavía tengo esa sensación en el cuerpo.
Todos los que solais acordaros de vuestros sueños me entendereis. Habreis amado, habreis hablado con un perro, habreis buceado sin necesitar respirar, montado en burro por las nubes, sentir el vertigo de verdad, la pena, llorar en serio y levantarse con la cara mojada, sentir la muerte, la vida, tener un hijo, ser una reina (o un rey), que nadie te quiera, despertar y necesitar un ratito para aclarar que lo que acaba de pasarte no es verdad...y que solo era un sueño. ¿Solo?
De parte de mi sueño... soñar, porque es el único momento en el que sereis totalmente libres. A no ser, que vuestro sueño se oponga.
Tranquilo, sueño, tranquilo...
Mi sueño os propone una pregunta: ¿porqué nos molestamos en intentar soñar con algo en concreto para pasar una buena noche...si nunca lo conseguimos? (yo por lo menos). La última vez que intenté soñar algo en concreto, mi sueño tuvo que intervenir y premiarme con uno de esos sueños retorcidos imposibles de explicar a nadie que no tenga paciencia como para escucharte 15 minutos. Todos se van cuando los cuento. A mi me hace gracia, porque huyen, corren, se alejan o ponen la tele. Jajaja, mientras yo me quedo ahí, con la emoción de haber volado como un pajaro, de haber viajado a ver una casa en concreto, de haber entrado en ella y pasearme por sus pasillos como si fuera mia..., o intentando explicar aquella vez que en sueños, me ejecutaron en camara de gas, por inyección letal y por electrocutamiento. Todavía tengo esa sensación en el cuerpo.
Todos los que solais acordaros de vuestros sueños me entendereis. Habreis amado, habreis hablado con un perro, habreis buceado sin necesitar respirar, montado en burro por las nubes, sentir el vertigo de verdad, la pena, llorar en serio y levantarse con la cara mojada, sentir la muerte, la vida, tener un hijo, ser una reina (o un rey), que nadie te quiera, despertar y necesitar un ratito para aclarar que lo que acaba de pasarte no es verdad...y que solo era un sueño. ¿Solo?
De parte de mi sueño... soñar, porque es el único momento en el que sereis totalmente libres. A no ser, que vuestro sueño se oponga.
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